MastoBoss
08:08
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30
Abr 08

Brent Hinds y Brann Dailor de Mastodon con Bruce Springsteen
Quizás no sea tan impresionante como la foto de Manowar con Bertín Osborne pero es igualmente graciosa. Visto en Headbangers Blog.
De paso, dejo por aquí el vídeo de uno de los temas más conocidos de Mastodon:
Mastodon – Blood And Thunder [03m55s]
Matemúsicas
08:08
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29
Abr 08
Tras uno de los posts de la semana pasada me encuentro curioseando de forma superficial una vez más en la relación entre matemáticas y música. Si no se es especialmente exigente, la página de la Wikipedia sobre el tema es un buen comienzo para los que compartan esa curiosidad.
Claro que si aparte de curiosidad se tiene tiempo libre quizás se pueda considerar la lectura de esta tesis con un título tan apetecible como “Prediction and Entropy of Music” o, en la misma línea, del trabajo titulado “Speech/Music Discrimination using Entropy and Dynamism Features in a HMM Classification Framework“. Ambos textos se pueden descargar completos.
Seguro que ya hay alguien que ha pinchado en los enlaces. Degenerados.
Down, 25 de abril de 2008
08:08
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28
Abr 08

Empezaré aclarando que no soy un entusiasta de la música de Down. Su material me parece bueno pero, por ejemplo, soy incapaz de escuchar un disco suyo entero. Sin embargo, la oportunidad de ver a este grupo en directo resultaba tentadora, así que decidí ir al concierto.
Sin tener intención alguna de colocarme en primera fila, llegamos sobre la hora de apertura de puertas (19:30) para ponernos en la cola que se había formado a la entrada de Joy Eslava. A pesar de que la entrada se retrasó unos minutos el buen tiempo hizo la espera bastante agradable y nos dio la oportunidad de atisbar a un Pepper Keenan escabulléndose por una de las calles traseras para dar un paseo lejos del bullicio de la entrada.
A pesar de que se habían agotado las entradas de la sala cuando entramos no había demasiada gente. Eso sí, los palcos y las zonas con asiento ya estaban más que cubiertas, por supuesto. De todas maneras pudimos colocarnos justo delante de la mesa de mezclas, desde donde había una buena vista del escenario y donde pudimos charlar cómodamente con los conocidos que nos fuimos encontrando.
Poco antes de las 20:30 – 30 minutos sobre la hora prevista – comenzaría la proyección de un vídeo de 58 minutos compuesto por escenas de vídeo casero y vídeos musicales de Ted Nugent, AC/DC, Lynyrd Skynyrd, Black Flag, Thin Lizzy, Scorpions, Black Sabbath o Deep Purple. La idea no es mala si no puedes encontrar ningún telonero adecuado y a mí en particular no me desagradó ver el vídeo de “On March The Saints” [04m13s] en grande a un buen volumen.
El final del vídeo supondría la caída de la sábana donde se estaba proyectando para que el grupo comenzase su actuación de forma inmediata con “Hail The Leaf”. No tengo ni idea de cómo sería en otros puntos de la sala, pero en nuestra posición el sonido rozaba la perfección. La batería tenía una presencia potente pero sin abrumar que permitía al bajo darle cuerpo al sonido. Las guitarras estaban bien equilibradas y la voz de Anselmo cortaba a través del conjunto sin estridencias. El resultado fue un muro de sonido que cayó con fuerza sobre los asistentes.
A pesar del calor de la sala, los músicos estaban muy cómodos en el escenario. Las tablas se notan y los que salieron a tocar no son ningunos novatos. A los cinco les sobra la experiencia para estar tocando sin aparentar esfuerzo alguno y dando un buen espectáculo. Rex iba especialmente sobrado y tuvo un papel discreto pero efectivo, aunque reconozco que la actuación de su compañero en Pantera al micrófono fue la que más me sorprendió por su calidad. Más sorprendido aún me quedaría cuando nos dimos cuenta que Phil estaba actuando estando indispuesto, sin que esto le hiciese retirarse más que durante un breve instante. Es más, cuando lo aclaró dijo que no pretendía excusarse: “No excuses. Tonight we win.”
Quizás fuese esta indisposición la que hizo que Anselmo estuviese menos “comunicativo” que en otras ocasiones. Aparentemente el hombre es bastante aficionado a montarse unos buenos discursos entre canción y canción pero esta vez se dirigió al público sin excederse en tiempo, mostrándose siempre muy amable y agradecido. De hecho, tras la canción inicial tuvieron que pasar “The Path” y “Lysergik Funeral Procession” hasta que Phil comenzó a hablar un poco con el público, aprovechando el momento para dedicar la siguiente canción, “Lifer”, a Dimebag.
De su último disco la siguiente canción que tocaron fue “Three Suns And One Star” para posteriormente volver a pasar al primer álbum con “Pillars Of Eternity” y retomar su último trabajo con la genial “On March The Saints”.
El grupo salió con muy buen ritmo desde el principio y los ánimos del público debieron motivarles para mantener el nivel de intensidad. Unos aficionados les “entregaron” (léase, lanzaron al escenario) una bandera con la frase “Down fills the gap”, sacando una sonrisa a más de un músico y provocando un gesto de aprobación en Anselmo. De hecho, el público en general tuvo un comportamiento sobresaliente, salvo algún idiota que protestó con la proyección de los vídeos (1. estaba programado y anunciado, 2. eran vídeos geniales) y la típica persona que inevitablemente consigue cruzarse de la forma más molesta posible. A la hora del concierto la sala ya estaba rebosando de gente.
“Ghosts Along the Mississippi” continuó la actuación y fue seguida por “Learn From This Mistake”, “Tempation Wings”, “N.O.D” y “Beneath The Tides”. La mayor parte de las canciones no necesitaban presentación para los asistentes, que cantaron con Anselmo las partes más reconocibles. Me hizo gracia que la siguiente canción, “Losing All”, sí incorporase al principio la introducción por parte del cantante de la misma forma que está registrada en el disco. “Eyes Of The South” cerró el cuerpo del concierto y comenzó a sonar el “Doobinterlude”.
Como era de esperar, el grupo retomó el escenario para terminar el concierto. “New Orleans Is A Dying Whore” precedió a una de mis favoritas, “Stone The Crow”. Al final de “Bury Me In Smoke” los músicos fueron cediendo sus instrumentos para que otros tocasen por ellos mientras se despedían de la gente, lo que me pareció un detalle simpático.
De hecho, el concierto estuvo lleno de detalles y curiosidades como por ejemplo una guitarra de Keenan con las letras PJK – sus inciales – al estilo de SRV, las señales de Pepper y Kirk para coordinarse cuando tenían que entrar juntos en alguna canción, los gestos de Jimmy en las canciones menos vigorosas o la extensión de algún tema para darle tiempo a Phil a recuperarse.
Como puse al principio, no soy un entusiasta de la música de Down pero tengo que reconocer que el grupo es una bestia del directo. Canciones que no me llaman la atención en disco y que, recapitulando el evento, hubiese sustituido por otras (me hubiese encantado escuchar “Rehab”, por ejemplo) en el concierto las presentaron con la energía e intensidad necesarias para que no estuviese cansado en ningún momento.
El concierto fue un ejemplo de actuación ejecutada a la perfección a lo largo de casi dos horas, a pesar de los fallos y deslices. Antes de retirarse Anselmo preguntó quién volverá a ver a Down en directo cuando vuelvan por estos lares y yo espero poder hacerlo. Ahora que no tarden demasiado.
Down – Stone The Crow [04m06s]
El Photoshop de la música
08:08
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25
Abr 08
Quizás con esta herramienta se pudiese corregir “The Most Wanted Song” del post de ayer, para hacerla más interesante:
Direct Note Access individually manipulates groups of musical notes (chords), giving recording engineers the ability to completely and undetectably create pitch-perfect performances, even from groups of tone-deaf musicians playing together.
Para los curiosos, aquí [07m57s] hay un vídeo donde se explica qué es lo que se supone que hace el invento.
La canción menos apreciada
08:08
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24
Abr 08
Sacado de Design Observer:
The most hated holiday song in the world is 21 minutes, 59 seconds long. It features the accordion and bagpipe, an operatic soprano rapping and singing atonal music, and the exhortation of a grating children’s chorus: “Christmas time! Christmas time! / Jesus, Mary and the manger / Christmas time, family time / Do all your shopping at Wal-Mart!” Its creators calculate that it will be disliked by all but a few hundred of the world’s population.
Music this bad doesn’t happen by accident. As it turns out, the most hated song in the world is also the most designed song in the world.
Lo curioso es que este desagradable engendro resulta mucho más fascinante que su opuesto, “The Most Wanted Song”, que también se puede escuchar en el artículo señalado. Ambas composiciones son obra de Vitaly Komar y Alex Melamid quienes, en colaboración con Dave Soldier, se dedicaron entre los años 1996 y 1997 a averiguar mediante encuestas y plasmar las características que deberían tener ambas piezas.
Los vagos que prefieran no leer el texto completo de la reseña indicada para extraer los enlaces adecuados y estén soportando esta alambicada e innecesaria retórica pueden disfrutar/sufrir las canciones aquí:
“Not everyone likes Metal. FUCK THEM!”
08:08
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23
Abr 08
Día del Libro y Noche de los Libros
09:09
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22
Abr 08
Mañana se celebra tanto el Día del Libro como la Noche de los Libros. La gente de El Argonauta (la librería de la música que señalé hace no tanto) envía la siguiente invitación para todos los que estén interesados, que supongo será más de uno y por eso lo pongo aquí:
El próximo miércoles, 23 de abril, se celebran el Día del Libro y la Noche de los Libros. Esperamos compartir con vosotros esta fiesta del libro, que se prolongará hasta medianoche.
Durante toda la jornada haremos un 10% de descuento en la compra de libros.
A las 21:00h, tendremos música en directo con Mr. Ciego.
A las 21:30h, Marcos Collantes, creador de Metropolitan Ediciones, hablará sobre los protagonistas de las dos biografías con las que inicia su aventura editorial IAN CURTIS y NICK DRAKE.
Si quieres conocer Metropolitan Ediciones: www.mushroompillow.comPara terminar, brindaremos con una copa de vino a la salud de los libros y la música.
¡Os esperamos!
Elena Rockinger
08:08
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22
Abr 08
Buscando los enlaces de las páginas de los acompañantes de Eric Sardinas para incluirlos en la crónica de ayer me topé por casualidad con esta galería de Elena Rockinger, donde se pueden encontrar dibujos de algunos músicos. De muestra, las de Eric Sardinas and Big Motor:



Eric Sardinas, 17 de abril de 2008
08:08
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21
Abr 08

Antes de empezar, El Rincón del Rock ofrece una crónica mucho más completa que ésta, acompañada de un par de vídeos y varias fotos, por si alguien tiene curiosidad.
Esta es la segunda vez que veo Eric Sardinas en la sala Copérinco , y la tercera contando su actuación como telonero en el concierto de Steve Vai dos años y medio. A pesar de lo dura que fue semana pasada, en la ocasión anterior me quedé con ganas de volver a verlo y quise aprovechar para disfrutar de otro concierto suyo, algo que se pondría más difícil de lo que esperaba.
Empecemos por el principio. Llegué bien a la hora de apertura de puertas (20:30) y decidí entrar ya que fuera empezaba a chispear y no se veía mucha gente. Al llegar al interior me encontré que no debía haber ni 20 personas, incluyendo los trabajadores del local. Teniendo en cuenta que era un día entre semana y que la gente contaría con el tiempo que la sala deja hasta el comienzo de la actuación tampoco me preocupó demasiado pero no me dejó una buena sensación.
Dado que la sala estaba prácticamente vacía podría haberme colocado justo delante del escenario pero, como de costumbre, busqué un lugar donde no molestase demasiado, así que me puse delante del lateral de unas escaleras, no lejos del escenario, de manera que si alguien se ponía detrás de mí viese claramente por encima de mi cabeza. Y desde ese punto me dispuse a esperar. Durante más de una hora.
No sé a qué se debería que el concierto no comenzase hasta las 21:40 pero yo diría que la sala retrasó el comienzo hasta que hubo suficiente (mucha) gente dentro. Tampoco sabría a qué se debía la vistosa presencia de los de seguridad, que se pasearon varias veces entre la gente antes del comienzo del concierto. En cualquier caso, no es la mejor decisión dejar a la gente esperando hora y pico en una sala cada vez más llena de humo y sin un sitio decente donde sentarse.
Ya que estamos con los puntos negativos, el siguiente error que se hizo dolorosamente patente nada más comenzar la actuación es que las luces estaban puestas como el culo, o esa era la sensación donde yo estaba. Los focos apuntaban directamente a la cara de la gente y no tardó en hacerse un hueco por la zona donde yo estaba, ya que no se podía mirar hacia el escenario. Teniendo en cuenta esto y que la gente de una cierta estatura no compartía mi política de “intenta que los demás también puedan ver” decidí cambiar de posición, adelantándome para poder seguir viendo el escenario aunque las luces me diesen de frente. Lo siento si alguien detrás de mí no pudo ver bien.
Intentando ser un poco más positivo, el grupo puso todo el empeño en sacar adelante una actuación que desde el comienzo se les complicó. Las buenas sensaciones que les pudiese transmitir el público a su salida a escena no bastarían para corregir los problemas que tuvieron con el sonido. Como es comprensible, el sonido puede necesitar algunos ajustes al principio y Eric lo acusó especialmente en sus monitores, por donde él no oía nada. También tengo que decir que desde mi posición y con tapones se oía todo muy bien y el sonido se adaptó correctamente a los cambios entre amplificación y acústico. Por último, sus guitarras tuvieron muchos problemas de afinación y en unas cuantas ocasiones surgieron algunos acoples extraños. De cualquier forma, estos contratiempos no impidieron que resultase espectacular.
Se nota cuando un músico pone emoción en su actuación y Sardinas se deja la piel en sus conciertos. Aunque en esta ocasión prescindió de tocar con una botella o de prender fuego a su guitarra o de darse un paseo entre el público, no le hicieron falta estos recursos teatrales para impresionar al público. Baste decir que a menos de la mitad del concierto el hombre ya estaba sudando como un pollo y no paraba de moverse de un lado al otro del escenario.
Levell Price y Patrick Caccia no tuvieron una mala noche. Contaron con un par de momentos para su lucimiento exclusivo, aunque no me resultaron tan impactantes como en ocasiones anteriores. De hecho el trabajo de Patrick en particular me pareció algo irregular, aunque sólo sea por buscar alguna pega menor en la brillante actuación de los músicos.
Hacer un setlist del concierto no tiene mucho sentido ya que las canciones son una mezcla de los temas de sus discos con improvisaciones de todos los músicos, convirtiéndose cada una en una nueva pieza. Desde “I Can’t Be Satisfied” hasta “Ride”, Sardinas & Big Motor hicieron un repaso por su discografía, incluyendo una versión del “Hellhound on my Trail” de Robert Johnson y pasando tanto por el sonido de todos los instrumentos amplificados como por el más puro acústico, prescindiendo completamente del micrófono. Como comenté antes, a lo largo de todo el concierto Sardinas tuvo problemas con sus guitarras, a los que se enfrentó con una sonrisa y repitiendo la frase “It IS the blues, right?”. De hecho estuvo muy comunicativo y simpático, algo que siempre es de agradecer.
Además de su buen comportamiento y su capacidad para dar espectáculo habría que señalar también la generosidad de los tres músicos, que ofrecieron dos horas cargadas de blues, rock y buen ambiente. Lástima que el concierto comenzase tan tarde y tuviesen que retirarse para cumplir con los horarios de la sala. Con todo, terminado el concierto se pararon a saludar a la gente que se les acercaba al escenario y Sardinas incluso llegó a lanzarse sobre un grupo de asistentes que le invitaron a surfear sobre sus cabezas.
La hora tardía junto con el cansancio y el hecho de que al día siguiente tenía que trabajar me disuadieron de mi intención inicial de acercarme a ver qué cosas tenían en venta. Lo dejo para el próximo concierto, al que iré mientras nada me lo impida.
II Jornadas Musicales de Club Musical Delta
08:08
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18
Abr 08
El Club Musical Delta ha preparado para la siguiente semana y media un programa completísimo para sus II Jornadas Musicales.
Además de presentar un conjunto de actividades interesantes, ofrece la posibilidad de “conseguir un crédito de libre elección, con la asistencia a un mínimo de 10 horas a elegir entre las anteriores actividades”. Los que esteis todavía estudiando en la eskuela seguro que lo encontraréis útil.