Música y JavaScript
07:07
@
31
Mar 09
Mi relación con JavaScript es de amor/odio, variando dicho ratio según me salgan las cosas que quiero hacer o no. Para recordarme que con imaginación y talento se pueden hacer cosas bastante llamativas, tengo la costumbre de seguir el blog de Jacob Seidelin, un danés con cierto gusto por Radiohead.

Las imágenes muestran tres capturas de pantalla de otros tantos inventos del caballero mencionado. El primero utiliza SoundManager2 y el objeto canvas, mientras que el segundo añade Milkdrop a la mezcla. El último es una pequeña prueba que utiliza las barras de desplazamiento verticales del navegador de una manera ingeniosa.
Los tres son bastante entretenidos y, si estáis metidos en la programación web, quizás os den algunas ideas interesantes.
Para empezar la semana
07:07
@
30
Mar 09
Little Richard – Long Tall Sally [02m15s]
Cuando escucho esta canción no puedo evitar acordarme de esa escena en “Depredador” [03m15s]. Espero que la incluyan también en la banda sonora de “Pride and Predator”. Hablando de remezclas, ¿para cuando “Alien voló sobre el nido del cuco”?
Otra guitarra steampunk
07:07
@
27
Mar 09
Otra para la colección de guitarras por las que babear, agrupación a la que pertenece otra obra steampunk de la que hablé hace una temporada del mismo autor:

The Nautilus was inspired by the film 20,000 Leagues Under the Sea, but certainly doesn’t aspire to look like a submarine. Starting life as a new Dean ML model, […]
Y hasta aquí puedo quiero leer. Si queréis más información sobre el instrumento en cuestión podéis ver la página del fabricante, donde encontraréis el texto anterior completo, más imágenes y hasta un vídeo [03m05s] de la guitarra en acción. Lástima que la iluminación no deje apreciar en todo su esplendor lo que debe ser de lo más atractivo de esta guitarra:

[…] an inlaid blue plasma lightning dish where electrical effects jolt around from the center, either continuously or sound activated. […]
Por cierto, la guitarra que mencioné antes, The Villanizer, también tiene vídeo [01m29s].
Un show familiar
07:07
@
26
Mar 09

El lazo paterno-filial no fue obstáculo para que Alice asesinase a su hija en el escenario durante varias giras mundiales, como se ve en la imagen. Eso sí, casi siempre después de que ella cortase la cabeza de su progenitor y éste volviese a la vida para vengarse.
El vídeo de Brutally Live recoge uno de estos capítulos junto con una buena colección de temas, conformando un espectáculo que, casi nueve años después de ser grabado, sigue mostrando cómo se debe entender el concepto de entretenimiento.
De muestra, siempre podéis buscar algún vídeo en YouTube o ver esta entrevista con la señorita Calico [06m50s].
Guitarras a prueba de balas
07:07
@
25
Mar 09
En Guitar Blog aparecían mencionadas hace unos días estas guitarras:


La primera, que acaparaba la atención de la entrada en concreto, es una guitarra de Polimetilmetacrilato de John Mitten, mientras que la segunda es una versión actualizada de la guitarra de PMMA diseñada por Dan Armstrong para Ampeg como con la que Keith Richards y Jimi Hendrix juegan al principio de este vídeo [08m55s].
Seguro que son bastante útiles si alguien tiene cerca alguna guitarra con un arma oculta.
Músicos con maquillaje en juegos de 8 bits
07:07
@
24
Mar 09
En marzo del 2009 alguien se sintió en la necesidad de repasar los veinte hacks más “ofensivos” de NES, una consola para la que ya ni siquiera se ofrece soporte técnico, y colocarla en The -Minus World. Gracias a este aparentemente innecesario recopilatorio encuentro tres perlas que me bajaré para poner en la DS ipso facto:



Las imágenes, que se pueden ver más grandes pinchando sobre ellas, muestran “Alice Cooper” (hecho a partir de “Super Mario Bros.“), “Kiss Goes Golfing Starring Gene Simmons” (construido sobre “Golf“) y “Mario Marilyn Manson” (basado también en “Super Mario Bros.”). ¿Quién dijo que la NES estaba muerta?
Priest Feast (Testament, Megadeth y Judas Priest), 15 de marzo de 2009
07:07
@
23
Mar 09
Con una semana de retraso por aquí dejo la crónica del concierto en La Cubierta de Leganés. Espero que la memoria no me patine mucho.
Conociendo de antemano el programa de la velada, nos planificamos para llegar después de la hora de apertura de puertas pero con tiempo suficiente para buscar un buen sitio en la plaza. Llegaríamos sobre las siete y veinte y nos encontramos con una cola kilométrica… y otra no tanto. Sin tener muy claro si había alguna diferencia entre una y otra aparte del tamaño nos pusimos en la más corta y esperamos un rato. No sé cómo sería en la otra cola pero en nuestro lado el acceso fue bastante rápido.
Una vez dentro pudimos subirnos un momento a la grada para ver el panorama con una cierta perspectiva y decidimos bajar a la pista a buscar un buen sitio. Como siempre, nos situamos en un lugar donde no molestásemos demasiado, delante de la mesa de mezclas, y estuvimos esperando un rato. Me alegró encontrarme con Santi e Isra y estuvimos charlando hasta poco antes de las ocho de la tarde.

La Cubierta de Leganés es una pesadilla acústica. Con la bóveda cerrada, el retumbar de la batería apenas dejaba distinguir “Over The Wall”. La situación no mejoró con “The New Order” ni con “Souls Of Black” y yo todavía dudo si realmente escuché “Sins Of Omission” o fue un producto de mi cabeza golpeada por las ondas sonoras de la batería. De no conocer las canciones estoy convencido que no hubiese podido recordar más que un estruendo continuo. Benditos tapones para los oídos.
Gracias a los esfuerzos de Chuck, Alex, Eric, Greg y Paul, temas como “More Than Meets The Eye” o “D.N.R. (Do Not Resucitate)” resultaron medianamente inteligibles. El grupo lo echó todo en el escenario y el público intentó corresponder el esfuerzo con los coros de “3 Days In Darkness” y el tema que no podía faltar, “Practice What You Preach”.
Al igual que la vez anterior Chuck fue bastante comunicativo, a pesar de las restricciones de tiempo. A Alex, Greg y Eric les costo brillar a través de los problemas acústicos pero firmaron una buena actuación y Paul es una auténtica máquina de la batería. Con lo descompensado que estaba el sonido cualquier error hubiese sido aumentado desproporcionadamente pero esa noche estuvo impecable.
“The Formation Of Damnation” cerró una actuación en la que no tengo nada malo que decir del grupo.
Y ya puestos a buscar lo positivo de la velada, la puntualidad fue otro detalle a agradecer. Al igual que el concierto de Testament empezó a la hora anunciada, sólo hubo que esperar los veinte minutos previstos para el siguiente concierto. El cronómetro en esta ocasión marcaba sesenta minutos.

No sé si sería que abrieron la cúpula (aunque yo no me dí cuenta hasta bastante más tarde), que el técnico de sonido tras la mesa de mezclas era un genio o que Júpiter se había alineado con Marte. La cuestión es que el sonido fue inmejorable, teniendo en cuenta el sitio. Desde los primeros acordes de “Sleepwalker” la mezcla sonaba muy equilibrada (nuevamente, teniendo en cuenta el sitio). La batería tenía un nivel correcto, las guitarras tenían suficiente cuerpo y la voz de Mustaine se oía clara junto a los coros de Broderick y Lomenzo. Quizás el bajo estaba un poco escaso de volumen pero, tal y como había ido el concierto anterior, yo no hubiese tocado nada.
Con el cronómetro en marcha, el grupo se lanzó con “Wake Up Dead” y “Take No Prisoners” (ahí sí que oí bien el bajo). Mustaine no habló mucho, ni falta que le hizo: al llegar a “A Tout Le Monde” tenía la público cantando y botando en todo el recinto. El repertorio estuvo lleno de aciertos, como “Skin O’ My Teeth”, aunque yo hubiese sustituido “She-Wolf” por alguna otra canción. Cuestión de gustos.
Por cierto, me encantaron las guitarras de Dave y Chris. También me encantó ver como Chris Broderick, de quien Mustaine ha dicho recientemente que “es el mejor guitarrista que Megadeth ha tenido“, mostraba por qué Dave dice eso. A pesar de que “In My Darkest Hour” tampoco le dio espacio para lucirse, con el sólo de “Symphony Of Destruction” demostró que hay pocas cosas que se le resistan.
“Sweating Bullets” fue una grata sorpresa, ya que no la había oído en directo desde hace más de cuatro años. Con este tema, seguido de un espectacular “Hangar 18″, se encarriló el tramo final del concierto.
Tras una breve salida en falso (el reloj mandaba) llegó el turno de “Peace Sells” y su gran final, que dio paso, por supuesto, a “Holy Wars… The Punishment Due”. Las despedidas de Mustaine fueron respondidas con unos más que merecidos aplausos. Esperemos que su próximo disco, que debería salir por Septiembre, les vuelva a traer por estos lares pronto.
La media hora de preparativos sobre el escenario nos dio tiempo a comentar el concierto y descansar un poco la garganta. Costaría superar el recital de Megadeth. De hecho mucha gente optó por retirarse a las gradas, para estar algo más cómodos y alejarse de la polvareda que intentaban retirar del escenario.

Mientras sonaba “Dawn Of Creation” pudimos ver el montaje del escenario, con dos torres (donde posteriormente se colocarían dos enormes banderas) flanqueando una puerta sobre la que estaba situada la batería. La salida del grupo con sus atuendos clásicos precedió la aparición de Halford, cubierto por un manto lleno de chapas metálicas, que se elevó desde el interior de una de las torres para empezar el concierto.
Si bien la puesta en escena resultaba impresionante, los temas del último disco, “Nostradamus”, no resultaban tan espectaculares, o al menos eso pensé mientras escuchaba “Prophecy”. “Metal Gods” volvió por los fueros más clásicos de los Priest e “Eat Me Alive” animó un poco más la velada.
El sonido volvía a ser cuestionable, al menos desde nuestra posición, sobre todo porque el sonido la batería de Scott Travis engullía y golpeaba todo el recinto. Con todo, las guitarras de Glenn Tipton y K. K. Downing se podían intuir tras el muro sónico de la percusión, y el bajo de Ian Hill retumbaba en los graves de la mezcla. A Halford se le oía pero me daba la impresión de que tenía que forzar mucho ciertas notas y se pasaron un poco con el efecto de eco en su micrófono.
“Between The Hammer And The Anvil” y “Devil’s Child” dieron paso a un esperado “Breaking The Law” (un tema que gusta especialmente en España, según Rob). Aunque “Hell Patrol” mantuvo un cierto nivel otro tema del último disco, “Death”, frenó demasiado el concierto. La salida en un trono de Halford, del que no se levantó apenas para cantar la canción, sólo contribuyó a la sensación de pesadez del tema. A pesar de todo había gente bastante emocionada, así que supongo que será otra vez una cuestión de gustos.
“Dissident Aggressor” y “Angel” no me ilusionaron tanto como cuando el telón de fondo, que había ido cambiando con los temas, mostró un enorme ojo, marcando el turno de “Electric Eye”. Para mí los clásicos fueron lo mejor de la selección de temas de los Judas, junto con el espectáculo que dieron. La moto hizo su aparición en el escenario y canciones como “Rock Hard, Ride Free” fueron bien recibidas. Dos clásicos seguidos, “Sinner” y “Painkiller” (con entrada en falso de Travis), cerraron el cuerpo de la actuación de los ingleses.
Volvieron al escenario al poco tiempo para tocar “Hell Bent For Leather” y un tema de Fleetwood Mac, “The Green Manalishi (With the Two-Pronged Crown)”. Halford disfrutó haciendo de director coral, a pesar de que el cansancio ya me hacía pedir que atacasen el siguiente tema.
“You’ve Got Another Thing Comin’” cerraba el concierto, con el grupo despidiéndose mientras echaban al público baquetas y púas. Sin embargo la noche depararía una pequeña sorpresa.
Los gritos y aplausos continuaban tras la salida del grupo, incluso cuando ya se habían retirado los micrófonos y las guitarras. Halford vuelve a salir a escena, visiblemente contento, y habla con el resto de integrantes del grupo. Travis se vuelve a colocar tras la batería y empieza a tocar un ritmo muy familiar mientras intentan recuperar el sonido de la guitarra de Downing. Cuando lo consiguen hace una señal y el grupo empieza con “Living After Midnight”, haciendo estallar el recinto con aplausos. El público empieza a cantar y el grupo regala un tema que no habían tocado en toda la gira. Como era de esperar, a estas alturas ya hay varios vídeos en YouTube de la sorpresa.
Tras este regalo el grupo se despide otra vez y ya no vuelve a aparecer, con lo que nos retiramos para intentar descansar un poco.
Y colorín-colorado esta crónica ha acabado.
Cómics y baterías
07:07
@
18
Mar 09
La imagen de este post en Piezas de ajedrez, aparte de hacerme reír un rato, me recordó la noticia de la subasta en la que intervino John Dolmayan, el batería de System Of A Down, en la que se pujaba por un ejemplar del primer cómic donde aparece Superman. Dolmayan tiene un negocio de cómics que lanzó hace casi año y medio [03m03s] y actuó de intermediario para asegurar la compra de la pieza, que al final se vendió por $317200.
El batería ya declaró hace tiempo su afición por los cómics y se une al grupo de baterías que coleccionan tebeos. Este conjunto está compuesto por el individuo citado y Charlie Benante de Anthrax. Alguno más habrá pero ahora no caigo.
Puestos a enlazar conceptos de forma arbitraria, Benante declaró hace poco que nunca fue un gran fan de Superman, volviendo al inicio de esta entrada y despidiéndome hasta después del puente.
Pasadlo bien, si os dejan.
Gira de conciertos de Yebouna Kogorza
07:07
@
17
Mar 09
Antes de que se me olvide, Yebouna Kogorza continua con la gira de conciertos que comenzaron el día 27 del mes pasado:
MIÉRCOLES 18 DE MARZO – SALA KA-TAL (MADRID) – 22:00
C/ Caunedo, 7 <m> Ciudad Lineal – Entrada libreVIERNES 20 DE MARZO – SALA RITMO Y COMPÁS (MADRID) – 21:00
Anticipada 8 € / Taquilla 10 € Venta Anticipada: TIPO ROSA NEGRA – SUN RECORDS
c/ Conde de Vilches,22 <m> Cartagena, Diego de León, Avda. América
TELONEANDO A ESTRAGO EN LA PRESENTACIÓN DE SU NUEVO CD “SIETE NOTAS… MIL HISTORIAS”
Los que, como yo, se vayan a perder estos eventos pueden mirar la agenda de conciertos en su página web para planificarse un poco mejor.
Lo mejor para el dolor de cabeza
02:02
@
16
Mar 09
… no es tener que volver corriendo a casa, cogiendo los últimos trenes de Metro de la noche, porque al día siguiente (léase, hoy) hay que estar en pie a las 7:00 am. Porque mi molestia no será culpa de los 200 minutos de saltos, gritos y aspavientos en grata compañía que acabo de disfrutar.

La crónica para otro día, como comprenderán.