Metallica con Mustaine, entre otros
23:23
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15
Dic 11

A estas alturas todo el mundo interesado sabrá que la foto anterior, vista en Back Page Magazine, fue tomada hace pocos días en uno de los conciertos que Metallica ofreció con motivo de su trigésimo aniversario. Por lo que he oído se han grabado para su publicación en DVD pero no hace falta esperar para ver a este y algunos de los otros invitados en esas actuaciones: YouTube está lleno de vídeos del evento. A buscar.
Abe Simpson + Metallica = Haha
07:07
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26
Oct 11
Hace un par de semanas apuntaba por aquí mis dudas sobre el resultado de la colaboración entre Lou Reed y Metallica, y hace dos días me pasaba mi hermano esta versión:
GrampTallica Preview [0m32s]
Permítanme que únicamente cite a Robert De Niro en esa gran película que es The Untouchables: “We laugh because it’s funny, and we laugh because it’s true“.
Lou Reed + Metallica = Lulu
07:07
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03
Oct 11
No estoy muy seguro que la combinación vaya a complacer a mucha gente. Por el momento se puede escuchar uno de los temas, “The View” [05m17s], así que juzguen ustedes mismos. Habrá que esperar a finales de mes para oír el disco completo que, al parecer, está inspirado en las obras de teatro Erdgeist y Die Büchse der Pandora de Frank Wedekind.

Monsters of Grock
07:07
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07
Sep 11
Ponían hace unos días en Boing Boing un enlace a Monsters of Grok:
+ Fake band t-shirts for history’s greatest minds.
+ I don’t know about you, but I think science and philosophy are pretty bad ass, so join me in rocking out with some the most influential thinkers of all time!
¿Qué pinta tiene eso? Pues esta:






















Me avergüenza reconocer que varios de los “logotipos” me resultan más familiares que la obra de los sujetos a los que hacen referencia. Wikipedia para qué te quiero…
Los músicos de las galaxias
07:07
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22
Jul 11



Visto en star wars record shop vía A arte da cor!
El mensaje de Bill Bailey para Metallica
07:07
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08
Jul 11

En este vídeo [01m17s] el cómico, actor y músico Bill Bailey ensaya con su grupo para su actuación en el festival Sonispehere 2011 de Knebworth y, de paso, aprovecha para enviarle un recadito a los cabezas de cartel, Metallica. Si ya me caía bien por sus personajes en Spaced y Black Books ahora me cae aún mejor.
En la edición española de la semana que viene lo más parecido que habrá será Blaas of Glory, que también puede resultar interesante.
Mirlitón el último (de la semana)
07:07
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21
May 10
Sacado de la Wikipedia (en castellano, por una vez):
El mirlitón es un instrumento musical de la familia de los membranófonos, constituido por una caña hueca en uno de cuyos sus extremos se fija un papel de fumar o un trozo de plástico que, al soplar por un agujero en la caña, modifica el sonido de la voz de una persona que sopla por efecto de la vibración de la membrana. Es uno de los instrumentos musicales más fáciles de tocar que existen. Ha sido utilizado ocasionalmente por músicos profesionales.
Yo no sé si el sujeto que aparece en el siguiente vídeo es un músico profesional o no. Eso sí, a la “batería” lo vive tanto o más que Lars:
Enter Kazoo Man [03m17s]
Y para los que quieren experimentar el sentimiento patrio (canadiense) a través de este instrumento pueden ver el vídeo de una tal Amy G haciendo una interpretación muy íntima y personal [02m34s].
Jason Newsted, de bajista de Metallica a pintor
07:07
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15
Abr 10
O a eso parece haber dedicado parte de su tiempo en estos últimos años. Prueba de ello es la exposición que realizará a principios del mes que viene en San Francisco, donde se podrán contemplar obras como las siguientes:



Las imágenes están sacadas un PDF en micaela.com. Siendo sinceros, no tengo ni la formación ni la inteligencia ni la sensibilidad requeridas para apreciar este tipo de arte, sólo que cuando lo vi en Blabbermouth me pareció curioso. A ver hasta donde llega.
Cuatro de versiones para el fin de semana
07:07
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28
Ago 09








Nos vemos el lunes.
Metallica, Lamb of God, Mastodon, 13 de julio de 2009
07:07
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15
Jul 09
Habiendo comprado por primera vez una entrada de grada no sabíamos muy bien qué esperar. Se había montado el escenario en el centro del recinto y desde nuestra posición teníamos una buena vista del mismo, con ciertas pegas.
Los primeros en ocupar – con puntualidad – el escenario fueron Mastodon y en ese momento vimos lo desventajoso de nuestra colocación: todo el grupo estaba orientado hacia el lado contrario al que nos encontrábamos. Tomándolo por el lado positivo, tuvimos la oportunidad de apreciar mejor el impresionante trabajo de Brann Dailor a la batería, que además inauguró el repertorio cantando “Oblivion”, el primer corte de su último disco, “Crack The Skye”.
El sonido al principio no parecía demasiado bueno. Las guitarras de Bill Kelliher y Brent Hinds tenían un sonido un tanto sucio y poco definido, mientras que Troy Sanders pareció tener algunos problemas con su bajo durante la actuación. Las voces de Troy y Brent se podían oír pero eché en falta algo más de claridad en el sonido que nos llegaba a nuestro sitio. Al ir avanzando el concierto la mezcla del sonido mejoró bastante y, de todas maneras, la selección de temas era suficientemente reconocible como para poder seguir el concierto sin problemas.
Me sorprendió que tocasen “Blood and Thunder”, de “Leviathan”, en segundo lugar. Siendo, a mi entender, su tema más reconocible supuse que lo dejarían para el final de su setlist. Claro que, contando únicamente con treinta minutos, tampoco tenían mucho tiempo habría supuesto una gran diferencia. De hecho, su concierto pasó, a mi gusto, en un abrir y cerrar de ojos y antes de que nos diésemos cuenta ya habían atacado “The Wolf Is Loose” y “Crystall Skull” (de “Blood Mountain”) y habían vuelto a su último álbum con el tema homónimo, “Crack The Skye”.
Bill se paseó en un par de ocasiones por la parte “trasera” del escenario y Brent y Troy hicieron lo propio en algunos de los momentos que estaban liberados de su atadura al micrófono. Creo que el escenario les vino un poco grande y estoy convencido de que en una sala normal, con una distribución más convencional, su actuación habría resultado mucho más contundente. El tener una ventana de tiempo tan ajustada tampoco les favoreció y, tras los temas citados, sólo pudieron tocar “Iron Tusk” y “March Of The Fire Ants”, siendo este último tema el único sacado “Remission” en todo su corto repertorio.
Apenas unos saludos, que fue poco más de lo que pudieron hacer durante el concierto, y el grupo tuvo que desalojar para dar paso a la puesta a punto del escenario para los siguientes músicos. A pesar de todo me dejaron un buen saber de boca y si vuelven en otras condiciones intentaré ir a verles para disfrutar de una actuación suya como es debido.
El trabajo en el escenario se realizó de forma rápida y en el tiempo previsto estaba todo listo para el siguiente grupo.

Para Lamb Of God seguíamos estando a espaldas de la batería con lo que, siguiendo con el mismo enfoque positivo, pudimos apreciar desde un ángulo poco habitual el talento de Chris Adler. Sin embargo, ahora no había pies de micrófonos (ya que Randy Blythe no usa) y sobre el escenario había cuatro alfombras con el nombre del grupo, colocadas hacia cada esquina. Los músicos se repartieron sobre las alfombras mientras sonaba “The Passing” y empezaron el concierto propiamente dicho con “In Your Words”.
Todos se movieron bastante, siendo Randy el más activo, y tuvimos ocasión de ver bastante bien algún sólo de Mark Morton y Willie Adler y de apreciar la barba blanca de John Campbell
. El sonido me seguía pareciendo turbio y muy descompensado. Los bajos tanto de la batería como del bajo no tenían definición y las guitarras no destacaban en los momentos que debían. El micrófono de Randy también habría agradecido algo más de volumen pero puede que todo esto fuese achacable a nuestra posición.
Tampoco hizo que disfrutase mucho menos de temazos como “Set To Fail”, que fue el tercer tema de la noche de “Wrath”. Randy estuvo bastante comunicativo y pareció agradado de encontrar algunos grupos de personas un poco más alocadas que otras. Por cierto, no quiero ni imaginar el calor que debía hacer en la pista. Donde estábamos nosotros no hacía mucho calor: todavía no había llegado todo el mundo y parecía estar todo bien ventilado. Sin embargo, Randy se echó varia veces agua por la cabeza y la concentración de gente en el gallinero junto con el calor del día me hace suponer que no debió ser un lugar muy cómodo esa tarde.
El repertorio de Lamb Of God también estaba restringido a un tiempo bastante limitado pero tuvieron tiempo de repasar su discografía con temas como “Ruin” de “As The Palaces Burn”, “Now You’ve Got Something To Die For” de “Ashes Of The Wake” y “Walk With Me In Hell” de “Sacrament”. Randy animó a la gente a corear y cantar, mientras que iba de un lado para otro del escenario, cruzándose con sus compañeros que intentaron cubrir todos los puntos que pudieron. Del último disco tocaron un tema más, “Dead Seeds” (lo que me deja con las ganas de escuchar “Grace” en directo), que precedió a “Laid To Rest”.
Hacia el final de la actuación pidieron un aplauso para Mastodon y para los cabezas de cartel de la noche, acompañando el saludo con un par de compases de temas de estos grupos. El concierto lo cerraron con “Redneck” y “Black Label”, que es el único tema de “New American Gospel” que cayó, y se llevaron una merecida ovación a su retirada.

La espera para Metallica se hizo más larga de lo esperado. La casi media hora de retraso dio para ver al que parecía ser uno de los vástagos de Lars Ulrich “ayudando” a colocar las hojas del setlist sobre el escenario y para que el público se pusiese a hacer la ola. Hasta el momento el recinto no se había llenado pero a medida que se acercaba al hora programada del comienzo del concierto de Metallica los huecos se fueron rellenando.
Tras la espera se apagaron las luces y comenzó a sonar “The Ecstasy of Gold”. La salida de los integrantes del grupo a escena fue recibida con aplausos y gritos y cuando volvieron las luces el concierto empezó con “That Was Just Your Life”.
Ahora un pequeño inciso. Sé que es la gira de “Death Magnetic”. Sé que están muy contentos con el disco y las ventas y todo lo demás. Ahora bien, hay pocas cosas que justifiquen un repertorio donde hubo seis canciones del último disco, alguna de las cuales pasa de los ocho minutos. Y eso es lo que quería comentar y quitar de en medio antes de seguir con la crónica.
La mejoría en el sonido en comparación con los grupos anteriores se sintió desde el primer momento. La voz de James Hetfield sonaba clara y a un volumen alto, no dejándose comer por la batería de Lars que, para mí, estaba demasiado alta, sobre todo de bajos. El sonido de las guitarras tenía mucho más brillo y definición, algo que se podía notar tanto en la de Kirk Hammett como en la de Hetfield. Quizás el bajo de Robert Trujillo estaba un poco saturado pero de volumen estaba en “lo normal” para los bajos de Metallica: bastante bajo.
Si, a pesar de las carencias, el sonido ya estaba trabajado, donde se notó el dinero invertido fue en la presentación. El primer tema estuvo acompañado de un espectáculo de láseres para los que hubiese cambiado pocos sitios por el nuestro. Y no sería el único truco de la noche. Pero eso lo comento dentro de un par de párrafos. Cada uno de los seis micrófonos que había repartidos por el perímetro del escenario tenía su pequeño programa de luces y por encima del escenario varios operarios manejaban unos focos. Además había cuatro cajas con forma de féretros gigantes de las que colgaban algunas luces y que descendían en algunos momentos para hacer una especie de coreografía entre ellas.
Volviendo al repertorio, el concierto siguió con el último disco, tocando “The End Of The Line”. Le siguió “For Whom The Bell Tolls”, que fue el primer tema donde se notó que todo el público se sabía al dedillo cómo va la canción, y “Holier Than Thou”. Después se retiró el grupo y empezaron las explosiones.
Como viene siendo habitual, “One” llegó acompañado de un espectáculo pirotécnico, con una serie de deflagraciones cuyo calor nos llegó hasta a nosotros y me hizo pensar en los pobres operarios de los focos que estaban sobre el escenario. En este tema se cristalizaron los vicios y virtudes de la Metallica contemporánea: James con su buena voz y sus dejes, Kirk con su saber hacer y sus limitaciones, Trujillo sobrado hasta el desaprovechamiento y Lars que parece que le cuesta seguir el ritmo. Y la pirotecnia. Unas llamaradas que cambiaban de color al compás de la música emergieron en momentos señalados de la zona centro del escenario.
Siguieron con “Broken, Beat And Scarred”, dedicada a cada uno de los asistentes, y “Cyanide”. Aparte de las dedicatorias (hubo una para los teloneros) Hetfield soltó algunas de sus conocidas frases, preguntó por el último disco y se mostró bastante hablador. También se sintió en la necesidad de resaltar lo heavy de “Sad But True”, que fue el siguiente tema del concierto. Dentro de lo que no esperaba escuchar estuvo su verisón de “Turn The Page” a la que siguieron con más temas del último disco, “All Nightmare Long” y “The Day That Never Comes”.
Afortunadamente volvieron por derroteros más clásicos con “Master Of Puppets” y “Battery”, que animaron la recta final del grueso del concierto. Los sólos de guitarra que Kirk tocó entre temas, tanto a la eléctrica como a la acústica, no me impresionaron demasiado pero les sirvieron a los demás integrantes para descansar unos segundos e incluso para girar la plataforma del centro del escenario sobre la que se asentaba la batería.
El concierto “terminó” con “Nothing Else Matters” y “Enter Sandman” pero no tardaron en volver a salir para acabar propiamente. “Blitzkrieg” fue la otra versión escogida para la noche y, siguiendo con la evocación de los primeros tiempos del grupo, tocaron “Motorbreath” a continuación. El último tema de la noche, para el que James pidió que la gente se quedase sin voz de gritar, fue “Seek & Destroy”. El fin de fiesta lo acompañaron con globos hinchables negros con el logotipo del grupo que dejaron caer sobre un público encantado.
Toda la actuación duraría unas dos horas, tras las que el grupo se despidió individualmente con unas pocas palabras y procedió a repartir púas y baquetas entre los cercanos al escenario.