Paul Gilbert, 16 de diciembre de 2010
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Dic 10

Después de dos años volvíamos a la sala Live! para ver otro concierto de Paul Gilbert en solitario. Nos presentamos a la entrada de la sala poco después de la apertura de puertas y nos encontramos con algo de cola. Al entrar vimos que la mayor retención era para comprar entradas así que, teniendo las nuestras ya adquiridas, pudimos pasar sin mucha retraso. Una vez dentro nos colocamos frente a la mesa de mezclas, aunque tuve que renunciar a ponerme en un sitio perfecto si no quería tapar una cámara que habían colocado. Con todo, pude ponerme delante de una columna y estuve bastante tranquilo.
Sobre las 22:00 salieron al escenario los protagonistas únicos del cartel, con Paul Gilbert subiendo en último lugar. Esta vez no venía acompañado de su mujer Emi, quien normalmente se encarga de los teclados, ocupando su lugar el guitarrista Tony Spinner. Al bajo repetía Craig Martini y en la batería seguía estando Jeff Bowders. Sin mediar palabra pero sonriendo al público el guitarrista empezó el recital haciendo lo que mejor sabe hacer, tocando la guitarra.
No sé si les llevaría mucho tiempo hacer la prueba de sonido pero el resultado no pudo ser mejor. Desde mi posición se oía todo muy bien y a lo largo de todo el concierto no hubo ningún momento que notase el sonido descompensado. La batería estaba a un nivel perfecto, cada golpe se oía nítidamente y el sonido ningún componente pisada al del resto. El bajo tenía un volumen adecuado y un bueno tono, sin estridencias pero sin ahogarse en los registros más bajos. La guitarra de Tony estaba a un volumen necesariamente discreto pero se podía distinguir sin problemas en los momentos adecuados y la de Paul se oía con claridad sin resultar chocante. Los que trabajaron en el sonido esa noche no podrían haberlo hecho mejor.
Por otro lado, la iluminación no fue mala pero tampoco digna de destacarse. La mejor cualidad que podría reseñar es que en ningún momento resultó molesta, manteniendo un tono neutro que no distraía de lo que pasaba en el escenario. Con todo, quedó claro que las luces no era algo en lo que hubiesen pensado mucho a la hora de llevar el concierto y acompañar al repertorio.
Desde la última ocasión que pudimos ver al guitarrista ha sacado dos disco con su nombre: uno excelente en colaboración con Freddie Nelson llamado “United States” y otro igualmente bueno bajo su nombre, “Fuzz Universe”. De este último tocó varios temas, empezando por “Fuzz Universe” y seguido por “Olympic”. Antes de este segundo tema Gilbert dedicó unas pocas palabras al público que, en líneas generales, estuvo algo espeso. A pesar de esto los conciertos de Paul Gilbert siempre resultan entretenidos. Como digo siempre que hablo de Gilbert en concierto, se nota que le gusta tocar, que se divierte en el escenario y eso es contagioso.
Para mi deleite el repertorio incluyó un par de temas del “United States”, siendo el primero “The Last Rock And Roll Star”. En él pudimos ver que Tony no sólo cumplía bien las tareas de acompañamiento, sino que manejaba a la perfección su cometido como cantante. A lo largo del concierto hubo más de un tema cantado, incluyendo varias versiones como “Rock Me Baby” de B.B. King. Tony y Paul se fueron turnando para cantar y a lo largo del concierto improvisaron alguna que otra batalla de guitarras con su buena medida de blues. Incluso llegaron a combinarlo todo, teniendo batalla de licks en los que al mismo tiempo cantaban la melodía y, en otro momento, llegaron a estar espalda con espalda intercambiando frases de guitarra.
También hubo hueco para incluir algún tema de Racer X, empezando por “Scarified”. Como siempre, resulta impresionante ver una composición así ejecutada a la perfección. Aunque Craig Martini tenía un lugar discreto en este tema se volvió a ver por qué Gilbert se lo lleva de gira. De discos en solitario anteriores al que justificaba la gira cayeron pocos temas pero al menos pudimos escuchar “Norwegian Cowbell”, aunque debo reconocer que en este caso concreto eché en falta la aportación de Emi.
“Will My Screen Door Stop Neptune” fue seguida sin interrupción por “Green-Tinted Sixties Mind”. Tony cantó muy bien las líneas que Eric Martin habría cantado si hubiese sido un concierto de Mr. Big y al escuchar la canción eché algo de menos el pequeño guiño que otras veces ha hecho de tocar algunos compases de “To Be With You”. En el fondo sólo espero que eso signifique que tras la salida al mercado del próximo disco del grupo vuelvan a salir de gira y Paul sienta que ya tendrá tiempo para tocar ese y otros temas.
El concierto fue bastante intenso y sobre el escenario debieron pasar bastante calor, lo que obligó a Gilbert a parar un instante para tomar agua. Se lo tomó con calma y se permitió bromear diciendo que “tocaba la guitarra rápido pero elegía beber agua lento”, poniendo voz de anuncio y diciendo la marca de la botella que estaba disfrutando. El evento tuvo pocas paradas y temas como “Technical Difficulties” y “Paul vs. Godzilla” se sucedían con breves introducciones para que los músicos tomasen algo de aliento.
Una de las sorpresas de la noche fue la canción que Paul presentó como una composición de un guitarrista de los setenta y que, por lo tanto, no podía ser suya. Apuntó también que era de un gran guitarrista, mejor que él, antes de empezar con “Roundabout” de Yes. La canción fue bien recibida y se acompañó de un vídeo reproducido en una matriz de puntos de luz (no tengo ni idea de cómo se llama) que decoraba la parte trasera del escenario. Si bien las luces, como decía, no fueron especialmente atractivas, ese complemento visual realzó el tema.
El momento de protagonismo de Jeff llegó con “Batter Up”, aunque a lo largo de todo el concierto destacó por su solidez a la batería (no recuerdo ningún fallo en toda la noche) y Paul llegó a intercambiar con él algunas frases con sus respectivos instrumentos. En este caso también es fácil ver por qué año tras año acompaña a Gilbert en sus giras.
La siguiente versión del anoche fue una interpretación muy particular de “Light My Fire” de The Doors. Paul la presentó como una canción que le gustaba mucho, tanto por las melodías como por que se pueden hacer solos interminables sobre ella, y se dedicaron un buen rato a demostrarlo. Después explicó que normalmente en ese punto harían la salida en falso para volver a salir al cabo de un rato pero que prefería seguir tocando.
Así pues, el concierto continuó con “Propeller”, la última canción del “Fuzz Universe” de la noche, y siguió con una divertida versión de “I Want To Be Loved” the Muddy Waters. Lo cierto es que todas las versiones resultaron muy entretenidas, con ese punto que caracteriza la forma de tocar de Gilbert. “Little Wing” de Hendrix fue la penúltima versión que incluyeron en el repertorio y precedió a una interpretación de “Down To Mexico” en la que el público fue el único acompañante a la voz y la guitarra de Paul.
“I’m Not Addicted” fue la otra canción del “United States” que tocaron y me pareció una muy buena elección para el directo. Por desgracia, el concierto tenía que terminar y el grupo se despidió con una versión de “Go Down” de AC/DC tras la que saludaron al público, repartieron algunas púas y baquetas y se retiraron. A salida compré algo y me hice propósito de volver a verlo actuar las veces que pueda.
Otro gran concierto de Pablo Gilberto
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17
Dic 10
Y, aunque esta vez no la hayan tocado, aquí dejo la canción que más me gusta del disco que me he comprado en el concierto:
Paul Gilbert & Freddie Nelson – Waste Of Time [03m24s]
Esta noche, Paul Gilbert
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16
Dic 10

Ha costado, pero al final tenemos entradas. Aparte de lo mucho que he disfrutado en todos sus conciertos, con esta promoción de la gira [01m13s] y este anuncio para su último disco [0m39s] era casi incuestionable que fuese a asistir también en esta ocasión. Ya contaré a ver qué tal va.
El acorde favorito de Paul Gilbert
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Dic 09

Paul Gilbert debe ser un tipo divertido, al menos siempre que tenga una guitarra a mano. Siempre que se le ve tocando sabe transmitir su entusiasmo y se nota que se lo está pasando bien. Así que cuando vi en Guitar Noize que dentro de los vídeos de Guitar Center había una serie protagonizada por este guitarrista me dediqué a echarles un vistazo.
Gracias a ello ahora sé que el acorde favorito de Paul es un G7sus4 (Sol séptima suspendida en cuarta, uno de los candidatos a “acorde A Hard Day’s Night“) y que para ponerlo en el contexto de una canción no tiene ningún problema en recurrir al repertorio de Christina Aguilera, como demuestra en este vídeo [01m23s]. El resto de los vídeos contienen canciones y conceptos que bien merecen la pena contemplar, por si alguien tiene un ratito durante el fin de semana.
El mejor truco de guitarra jamás realizado
07:07
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18
Sep 09
Esta noche, si todo va según lo previsto, estaré disfrutando del concierto de Mr. Big. Sin hacer de menos a ninguno de los componentes del grupo, la oportunidad de ver a Paul Gilbert y Billy Sheehan tocando juntos resulta especialmente apetecible.
Para ir calentando, yo recomiendo este vídeo, en el que Gilbert muestra cómo realizar el mejor truco de guitarra jamás visto:
Paul Gilbert Shows off a Sweet Trick [00m56s]
Si os quedáis con ganas de más hay unos pocos trucos [05m46s] sacados del mismo DVD (Intense Rock Vol. 1) del que proviene el vídeo anterior. En uno de ellos hasta tiene un artista invitado.
“To Be With You” en la Guerra de Guitarras
07:07
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03
Jun 09
Paul Gilbert – To Be With You (Guitar Wars) [05m08s]
Una versión un tanto particular, de 2003, de la canción que en 1992 no paraba de escuchar por todos los lados. Creo que todavía tendré por ahí la copia donde venía del Now! 21. Sí, soy viejo.
Aprende de Paul Gilbert
07:07
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25
May 09
Ya he citado Guitar Noize en más de una ocasión y hoy vuelvo a hacerlo para destacar dos entradas suyas relacionadas con Paul Gilbert.
En la primera cuenta su hallazgo de un recopilatorio de las lecciones que el guitarrista dio en su última gira a los que adquirieron un pase VIP. Yo sólo asistí al concierto y ya me lo he descargado gratis en formato PDF desde Random Chatter Music. Es un trabajo realmente admirable: 60 páginas de fotos, transcripciones y anotaciones exclusivas, clasificadas y agrupadas adecuadamente.
En la segunda, el autor nos propone un ejercicio para guitarra basado en “Norwegian Cowbell”, una de mis canciones favoritas de “Silence Followed By a Deafening Roar”. El ejercicio en cuestión está muy por encima de mi nivel pero seguro que hay gente al que le resultará interesante y útil.
“Guitar Hero Hero”, con Paul Gilbert
07:07
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22
Abr 09
Nunca me han atraído Guitar Hero y similares, al igual que nunca me ha llamado la atención Mi Pequeño Pony (con algunas excepciones). Sin embargo, entiendo que haya gente que más que indiferencia le tenga una cierta aversión al juego en cuestión, hasta el punto de “dedicarle” una canción a los que invierten tiempo en este entretenimiento.
Claro que a mí me daría igual sobre lo que versase la canción. Me sobra con que tenga a Paul Gibert
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MC Lars – Guitar Hero Hero (Beating Guitar Hero Doesn’t Make You Slash) [04m04s]
Paul Gilbert – Fly Me To The Moon
07:07
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11
Nov 08
Paul Gilbert – Fly Me To The Moon [03m35s]
Suscribo todos los puntos enunciados en este post, menos lo de conocer en persona a Gilbert en el 92, y atestiguo que el guitarrista en cuestión sigue pasándoselo bien sobre el escenario, como comprobé hace poco. Lástima que no se arrancase a cantar/tocar esta pieza. Quién sabe, quizás caiga la próxima vez.
Paul Gilbert, 30 de octubre de 2008
07:07
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03
Nov 08

Segunda vez en algo más de un año que veo a Paul Gilbert en directo y cada vez me gusta más. En esta ocasión pude ver también a José de Castro, aunque estuvimos a poco de perdernos su actuación.
No habíamos estado antes en la sala Live! y nos costó un poco encontrar el lugar. Llegaríamos sobre las 20:30 y no había nadie esperado en la entrada. La entrada a la sala dentro del local tampoco tenía apenas gente, con lo que entramos directamente.
El lugar no es muy grande y tiene algún lugar donde la visibilidad del escenario es algo más reducida pero es un sitio bastante cómodo. Como de costumbre, buscamos un lugar cercano a la mesa de mezclas y esperamos al comienzo del primer concierto.

José de Castro (Jopi), guitarrista madrileño del que no conocía nada (salvo que es/era maestro del maestro de un conocido), salió a escena sin compañía. Parecía bastante contento y se mostró muy simpático cuando, al ir a empezar su repertorio, su guitarra se quedó sin sonido. Estuvo un rato bromeando sobre el escenario (“la siguiente canción se llama ‘Silencio Absoluto’…”) y tuvo que retirarse para volver a salir al poco rato, entre los aplausos del público.
A lo largo de una hora aproximadamente Jopi tocó temas de sus tres discos, acompañado de unas pistas pre-grabadas en lugar de un grupo. Es el primer concierto de los que he ido en el que he visto esto y no me parece una mala idea, aunque para mi gusto le resta un poco a la experiencia y el sonido del directo.
Tengo que reconocer que no haber oído antes ninguno de los temas hizo que me costase más conectar con ellos durante el recital. Para mi oído inexperto era difícil encontrar puntos a los que engancharme en los temas y los conceptos de composición y técnica que utilizaba me superan.
Y no digo que fuese poco accesible. De hecho, creo que es un tipo de música bastante fácil de entender y apreciar pero es de los que “te tiene que gustar”. Tiene elementos de rock, funk, fusión y pop entre otro muchos estilos y siempre hay algo que resulta por lo menos interesante. Jopi usa además todos estos componentes con mesura, lo que resulta bueno para quien pueda apreciar la música pero quizás no tan bueno para los que nos gusta igualmente el espectáculo.
Con todo, la actuación fue entretenida y agradable y la hora aproximada de duración del concierto pasó bastante rápida. No podría señalar un punto más destacado que otro, porque todo el repertorio fue de alto nivel, aunque me gustó cómo hizo slap&pop con la guitarra. Terminado su recital, el músico madrileño recogió sus bártulos y se retiró entre merecidos aplausos.

Gilbert empezó el concierto con ganas y desde el comienzo el sonido fue excelente, al menos desde la zona de la mesa de mezclas. Más que la acústica de la sala, me atrevería a decir que el equipamiento de la misma y el trabajo de los técnicos de sonido (a los que tengo que agradecer la hoja del setlist) fueron los responsables del buen resultado. En algún momento los teclados de Emi sonaron a un nivel más alto de lo que esperaba pero en ningún momento fue algo ni siquiera remotamente disruptivo. De hecho, me pareció interesante poder apreciar un poco más el trabajo de la señora Gilbert.
Como se puede ver en el post anterior, el repertorio estuvo centrado sobre todo en Silence Followed By A Deafening Roar, aunque abrió el concierto con dos temas de Get Out Of My Yard. Con “Silence Followed By A Deafening Roar” y “Eudaimonia Overture”, que tocó una tras otra, presentó su último disco. Antes de “Norwegian Cowbell” cedió parte del protagonismo a su mujer, Emi, quien fue la encargada de darle al cencerro mientras tocaba los teclados.
“Scarified” fue el primero de los tres temas de Racer X que tocaron y fue presentado por Paul con un pequeño ritmo tocado con la guitarra, animando a corear al público. Este tema dejó patente el increíble nivel de Craig con su bajo. Aparte de su destreza y técnica con el instrumento me gustó la actuación que tuvo: muy activo, realizando incluso pequeñas “coreografías” con Gilbert. Los tres acompañantes del guitarrista estuvieron, en mi humilde opinión, impecables.
Con “Suite Modale” volvieron a los temas del último disco. Gilbert cambió de guitarra y se colocó frente a Emi para tocar esta pieza, mientras que Jeff y Craig se tomaban un pequeño descanso. Me gustó el contraste entre las piezas suaves y las más fuertes, especialmente cuando atacaron “The Gargoyle” (que Paul nos enseño a “cantar” a base de “Yeah!”) y pasaron a “I Cannot Tell A Lie”.
“Jackhammer” fue el único tema de Space Ship One del repertorio y sirvió para el lucimiento de Jeff Bowders, con un sólo de batería. Jeff tuvo una actuación excepcionalmente sólida que se vio beneficiada de la buena mezcla en los niveles de sonido de los instrumentos, con un volumen ni muy alto ni muy bajo.
“Bronx 1971″ introdujo una vena un poco más funky, precediendo a la genial “Burning Organ”. Uno de los teclados Korg de Emi hizo de órgano para este tema en el que Paul nos volvió a animar a cantar. Tras “Technical Difficulties” el señor Gilbert explicó que normalmente saldrían del escenario para volver más tarde pero que quería seguir tocando.

En ese momento tuvo que parar un segundo para desenmarañar los cables de los cascos y de la guitarra, sin darse cuenta que para su siguiente canción tenía que cambiar de instrumento de todas maneras. Cuando empezó a tocar la parte más reconocible de “To Be With You” la gente aplaudió pero él se paró y decidió hacer una segunda toma, que fue acompañada por el público. Paul se mostró bastante contento con el resultado de esta segunda toma y con la forma de cantar del público, diciendo “you’re beautiful”.
El amago de “To Be With You” fue el precursor de la única canción de Mr. Big del concierto, “Green-Tinted Sixties Mind” [03m28s], para la que Paul tomó también el papel de cantante. Para la buena voz que tiene no cantó demasiado, aunque si tuvo un pequeño momento en el que tocaba una serie de licks con su guitarra, cada vez más agudos, y se hacía el mismo la réplica cantando, hasta que no poder llegar al tono que él mismo había hecho con su guitarra previamente.
Para la versión de “Red House” sacó otra guitarra, que utilizó en las siguientes canciones también. El hecho de no tener muy claro si King Kong era americano o japonés (algo que tuvo que aclarar Emi) no le impidió a Paul presentar su mezcla de King Kong con un vikingo, “Viking Kong”. “Down To Mexico” tuvo también una pequeña introducción con la guitarra y el concierto terminó con la versión de “Long Live Rock” [03m50s] de The Who.
Sobre el escenario, Paul Gilbert y cía. son un grupo muy divertido, que parece que se lo pasan verdaderamente bien tocando. Sigo manteniendo que Gilbert es un virtuoso que no se deja atrapar por su técnica. Si a esto se le añade que sabe perfectamente cómo transmitir su entusiasmo por la música en sus conciertos, el espectáculo está garantizado. Además, siempre resulta gracioso ver a un guitarrista tocando a velocidades de infarto con cara de “quiero estornudar pero no me sale”.
Aunque duró casi dos horas, el concierto se me hizo muy corto, lo que es casi garantía de que no me perderé el próximo, cuando sea. Se lo recomiendo a las dos personas que hayan llegado hasta aquí, aunque no hayan leído nada de lo anterior.